Trabajar con tierras en Badajoz te obliga a conocer sus contrastes. No es lo mismo compactar las gravas arenosas de la margen derecha del Guadiana, cerca de la Alcazaba, que las arcillas expansivas que afloran en los polígonos del sur, hacia la carretera de Olivenza. La respuesta del suelo al paso del rodillo cambia por completo. Por eso, cuando recibimos material de obra, lo primero que hace el equipo técnico es programar el ensayo Proctor que corresponde. Hemos visto cómo un terraplén bien compactado en Valdepasillas aguanta diez años sin asiento, mientras que a tres kilómetros, en suelo mal caracterizado, aparecen blandones en la primera temporada de lluvias. El ensayo CPT nos ayuda a perfiles sin alteración, pero la curva de compactación sigue siendo el documento de referencia que todo jefe de obra nos pide antes de autorizar el extendido de tongadas.
Un punto Proctor mal definido arrastra todo el control de compactación de la obra: el 95% o el 98% de referencia no valen nada si la referencia es errónea.
Metodología aplicada en Badajoz

Condiciones geotécnicas locales en Badajoz
En una obra de urbanización junto a la carretera de Sevilla, el material de préstamo era una mezcla de zahorra con bolos de cuarcita. La dirección facultativa pidió un Proctor Modificado. El primer ensayo dio una densidad máxima de 2,18 t/m³ con una humedad óptima del 6,8%. Durante las primeras tongadas, los controles de densidad in situ con equipo nuclear arrojaban grados de compactación del 93%, por debajo del 98% exigido. El problema no era el equipo de compactación: el material contenía finos plásticos que no se habían detectado en la muestra inicial. Repetimos el Proctor con tres muestras distintas del acopio y la densidad de referencia bajó a 2,09 t/m³. La obra se reajustó sin necesidad de sobrecompactar ni de cambiar de préstamo. Este tipo de situaciones, en una ciudad con más de 150.000 habitantes y una gran actividad de renovación de infraestructuras, son más frecuentes de lo que parece y confirman que el Proctor no es un trámite: es la foto inicial del material.
¿Necesita una evaluación geotécnica?
Respuesta en menos de 24h.
Nuestros servicios de Ensayo Proctor (Normal o Modificado)
Nuestro alcance en compactación cubre tanto la determinación de la referencia como el control de campo posterior, adaptándonos a los materiales habituales de la provincia de Badajoz.
Proctor Normal (UNE 103501)
Energía de compactación baja, indicado para rellenos de baja exigencia estructural, trasdoses de muro y zonas ajardinadas con suelos cohesivos de la vega del Guadiana.
Proctor Modificado
Energía alta para bases de pavimento, subbases granulares y terraplenes de infraestructuras lineales. Obligatorio en el pliego del PG-3 para tráfico pesado.
Densidad y humedad in situ
Verificación del grado de compactación alcanzado en tongada mediante método nuclear o cono de arena, comparando contra la curva Proctor de referencia del mismo material.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un ensayo Proctor en Badajoz?
Un Proctor Normal o Modificado suele moverse entre 50 y 100 euros, dependiendo del número de puntos de la curva. Si se requieren varios ensayos para un mismo préstamo, el precio unitario baja.
¿Cuál es la diferencia entre Proctor Normal y Modificado?
Básicamente, la energía de compactación. El Modificado usa una maza más pesada y más golpes por capa, simulando la energía de un rodillo vibrante moderno. El Normal se emplea en rellenos ligeros o cuando la norma lo exija por el tipo de suelo.
¿Cuántos kilos de muestra necesitan para el ensayo?
Unos 30 kg si usamos el molde pequeño y hasta 50 kg para el molde grande. Preferimos que la muestra sea representativa de todo el acopio; si el material es muy heterogéneo, tomamos varias muestras.
¿Qué humedad debe tener la muestra cuando llega al laboratorio?
No es crítica porque nosotros la secamos al aire antes de añadir el agua de amasado. Lo que importa es que el material no haya perdido finos durante el transporte y que la bolsa esté bien sellada.